tengo la manía de empezar a contar una historia por el final y acabar con el principio; prefiero empezar por lo malo y acabar por todo lo bueno, el primer beso, las primeras miradas, el primer 'hola'. Ese que lo cambia todo en ocasiones, y eso pasó. A veces aparece alguien que en tan solo un segundo sabes que va a dejar una marca en la existencia de por vida. Estás pensando en ese alguien, ¿verdad? Hacerlo no es malo al menos no lo es si al hacerlo no duele.

dimecres, 25 de juny del 2014

Incluso habiéndole jodido la vida me salvó de nuevo.



XVI


Barcelona es muy bonita desde mi balcón pero inevitablemente se me va la vista hacía mi cama y, chicos, ver a Luna con su melena color chocolate encima de mi almohada no tiene ni punto de comparación así que, espero que nadie se atreva a hablar de paisajes bonitos si no han visto la silueta de sus curvas en su cama, cualquier loco de la velocidad como yo se moriría por circular por esas curvas sin límite de velocidad y, a veces, desearía volver a esos momentos para volver a sentir lo que era tenerla entre mis brazos, otras veces pienso que lo mejor es dejar las cosas como están y no joderle más la vida como lo hice, no se lo merece. Otras tantas la echo tanto de menos que se me olvida todo lo malo que le di y pienso que podría hacerla feliz. 

Esto no lo sabe mucha gente pero desde que no está me siento vacío y no puedo dejar de pensar que ella y yo habíamos nacido para estar juntos, que estábamos hechos el uno para el otro; yo era el adicto y ella mi dosis diaria, estaba tan enganchado que no había nada que no hubiese hecho por conseguirla y, ahora, tengo mono de ella; de sus besos, de sus te quiero susurrados bajito porque le daba vergüenza admitirlo, de ese hoyuelo en la mejilla derecha que se le marcaba al sonreír y que era tan besable..había tantas manías suyas que habían hecho que me enamorase más de ella; me encantaba ver como se mordía el labio o sacaba la lengua cuando ponía esfuerzo en algo, me encanta como ella- sin darse cuenta- se enrollaba un mechón de pelo en el dedo cuando más nerviosa estaba, adoraba incluso las miles de patadas que me daba cuando dormíamos juntos e incluso su timbre de voz que ponía cuando me chillaba enfadada. Me encantaba la forma en la que ella me quería, era..no sé, podríamos decir que diferente. Esa sería la palabra. 

Y es que, chicos, Luna tenía el poder de enamorarte con una sonrisa y destrozarte con una mirada. Podía hacerte perder los papeles del enfado o perder el norte con sus besos. Perder. Perderme con ella. Perderme sin ella. Siempre se trata de perder; la única diferencia es que antes era juntos.

Ahora quiero que volvamos unos meses atrás; allí donde aún era feliz..

'Esa tarde de un quince de diciembre, no me preguntéis que hora era porque estaba más interesado en observarla dormir entre mis brazos. Si os digo la verdad no sé cuanto tiempo me quedé acariciando su rostro mientras notaba su respiración pausada..le había prometido que me iba a quedar despierto para proteger su sueño después de tantas noches en vela por pasarlas separados. Creo que, esa tarde, desgasté sus labios como nunca lo había hecho, la había echado en falta y necesitaba recuperar el tiempo perdido y no iba a desaprovecharlo durmiendo cuando podía quedarme al otro lado de la cama mirándola. Todo el tiempo que pasamos juntos; ella era dueña de mis pensamientos de día, de mis sueños de noche y cuando la tenía entre mis brazos me quitaba el sueño porque me pasaba los minutos observándola sabiendo que llegaría el día en que otro capullo tendría la misma suerte que yo y podría verla dormir. Era inevitable que alguien como yo metiese la pata, en mi vida todo lo bueno duraba poco porque ya me encargaba yo de joderlo y pensar siquiera en la posibilidad de perderla hacía sentirme como un niño pequeño al que le quitan su juguete más preciado. 
Acaricié suavemente de nuevo su mejilla y se movió levemente haciendo que sonriera. 

-Despierta- susurré.

-Hmm..- pronunció y reí, vi como sonreía aún con los ojos cerrados- ¿Estoy soñando?- dijo con la voz ronca.

-El que sueña soy yo- susurré en su oreja y me abrazó fuertemente.

-No quiero acostumbrarme a dormir contigo- dijo seriamente en mi oreja.

-¿Por qué?- la abracé fuertemente.

-Porque las noches en las que no estés aquí te echaré en falta.

-¿Quién dice que vaya a irme?

-No creo que tus padres te dejen venir siempre- rió- Y no creo que a mi hermano le haga mucha gracia.

-Cierto- me separé de ella- Pero, cariño, es un riesgo que vale la pena correr- le aparté el pelo de la cara.

-Te quiero- susurró y vi como se le encendían las mejillas- Aún no te lo había dicho en persona.

-Aún así ya sabía que lo hacías- admití y se rió.

-¿Como estás tan seguro de que lo hacía?

-Porque no con cualquiera pones esos ojitos de tonta.

-¿Quieres que te deje un espejo y te miras?- rió.

-Bien guapo que soy- me dio un toquecito en la nariz- Tienes suerte.

-O la suerte la tienes tú- digo sonriendo.

-No sé yo- se estiró a lo largo de la cama y la miré, era preciosa. Me acarició la mejilla y se acercó a besarme levemente.

La acerqué a mi porque incluso a centímetros la sentía demasiado lejos, le rodeé la cintura y la besé como se besan dos personas que se quieren y se necesitan. Al separarme la miré fijamente y acaricié mi nariz con la suya..

-Mi niña- susurré encima de sus labios.

-¿Qué?- suspiró encima de ellos.

-No sabes la falta que me hacía encontrar a alguien como tú- acaricié suavemente su cintura, la noté temblar entre mis brazos.

-No digas esas cosas- le tembló la voz.

-¿Por qué?- apartó un segundo la mirada y vi como se mordía el labio- Eh- aparté la mano de su cadera y ahuequé su mejilla- Dime.

-No quiero que llegue el día en que eche en falta lo que me dices.

-No llegará.

-¿Por qué estás tan seguro?- volví a rodearle la cintura.

-Porque te quiero y cuando quieres algo no lo sacas de tu vida.'


Y la cagué, metí la pata hasta el fondo.
Me quedé sin lo más bonito que el mundo me había dado y desde entonces me he dado cuenta que no soy nada sin ella, es como si a París le quitas la Torre Eiffel, ¿qué tendría de bonito? Nada, absolutamente nada.

A día de hoy aún recuerdo que esa noche dormí abrazado a ella, y la abracé tan fuerte que a la mañana siguiente cuando me fui, aún olía a ella. Se había quedado impregnado el olor de su pelo y su esencia en mi piel y eso me encantaba. Esa mañana no quise irme porque sabía que ahí, a su lado, era mi sitio. Estar separado de ella aunque solo fuese unas horas era la cosa más difícil que había tenido que hacer en mi vida y después de perderla; tener que pasar un día tras otro hasta el punto de llegar a pasar meses y meses sin verla hace que todo carezca de sentido. Desde entonces no he dejado de llamarla aunque sé que ya no tiene el mismo número de teléfono, ni tampoco he dejado de intentar verla pero las cosas han cambiado desde entonces; mi vida ya no es la misma desde que metí la pata y la perdí. Meses después decidí ir a vivir solo; perdí el contacto con Denis por haber roto la promesa que le hice de no hacerle daño a su hermana. Aún recuerdo la paliza que me metió; podría haber sido peor si no hubiese sido por Luna que lo detuvo; incluso habiéndole jodido la vida me salvó de nuevo. Desde entonces no he vuelto a verla; no porque no tenga ganas sino porque sé que no estoy preparado para ello, sé que si la veo me hundiré de nuevo y me patearé el culo por ser tan capullo de haberla perdido. 

Sé que ella está bien o eso dice Lucía, dice que no ha perdido la sonrisa que tanto me gusta. Me ha dicho que ha cambiado pero que sigue siendo tan especial como siempre ha sido. Dice que está bien pero inevitablemente se me encoje el pecho y mi corazón se niega a creerla.. conozco a Luna y sé que a pesar de todo y aunque no debería, me sigue queriendo. Tanto o incluso más de lo que yo la sigo queriendo. Solo os quiero decir una cosa: vosotros no seáis tontos y si os enamoráis no perdáis a esa persona, joder, no lo seáis. No sigáis mi camino porque si lo hacéis acabaréis como yo; solo en medio de Barcelona, apreciando las vistas en mi terraza sin que la persona a la que quiero venga por detrás y me abrace por la cintura, sin que Luna me bese el hombro y se apoye en él. Sin que me susurre una noche más lo mucho que me quiere y me necesita. ¿Sabéis qué? No sabéis lo duro que es esto..

..que ya no hay Luna que ilumine mi vida y no sabéis lo que la necesito pero tranquilos: aún queda escuchar parte de la historia de amor más bonita y triste que nunca nadie más vivirá y que jamás antes había sido contada..


2 comentaris:

  1. Eres la perfeccion escribiendo. Ver como cada palabra escrita me entra al corazon y a la mente me hace valorar lo bonito que es esta historia

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  2. Ai que bello y triste a la vez, me gusto donde dice: no he vuelto a verla; no porque no tenga ganas sino porque sé que no estoy preparado para ello.*Les dejo algunas historias de amor cortitas: Clic Aqui/Amores Que Duelen-Una Mala Decision

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