II
'Todo
empezó hará unos meses atrás, recién acabábamos de empezar las
clases, quizás llevábamos un par de semanas y todo era nuevo para
mi. Acababa de empezar bachiller y ya quería dejarlo. Mi hermano-
Denis- también estaba aquí estudiando, había repetido el segundo
año y si yo seguía sus pasos iría por el mismo camino.
Estábamos
a miércoles y me dirigía hacia mi taquilla a dejar las cosas para
así poder ir al recreo. Al girar la esquina encontré a tres chicos
hablando delante de ella, me acerqué y tosí para que se diesen
cuenta de que molestaban. Se giraron y uno de ellos era mi hermano,
el otro chico era uno de sus mejores amigos- Sergio- y el otro moreno
no lo conocía.
-Hasta
que al fin llegas-dijo mi hermano.
-No
soy como tú que me salto las clases y salgo antes- le sonreí.
-Lo
que tu digas hermanita- dijo- Solo quería decirte una cosa.
-¿Qué?-
le dije haciendo una señal para que se apartara y me dejara guardar
las cosas.
-Después
de clase no iré a casa así que te llevará Eric que va hacia el
campo de fútbol y le pilla de paso.
-¿Quién
coño es ese?- pregunté con el ceño fruncido. El chico moreno
levantó la mano mientras sonreía- Bueno..no hace falta, puedo
volver sola.
-No
voy a dejar que vuelvas sola- dijo Denis.
-Soy
bastante mayorcita, ¿no crees?
-Vas a
ir con él porque como mamá se entere de que vuelves sola y andando
me echará la bronca- se acercó a mi y me dio un beso en la mejilla-
¿Que te has hecho en el pelo?- preguntó al separarse.
-Oh-
le miré cabreada- Nada, un inútil que ha entrado en mi habitación
y me ha robado el paraguas obligándome a mojarme por el camino.
-Pero
si tú nunca lo usas.
-¿Y?-
le dije- Es cuestión de llevarte la contraria.
-Yo
también te quiero- dijo sonriendo- Ya sabes lo que te he dicho- me
señaló- Él te esperará fuera y más te vale que me hagas caso.-
le hice una señal con la mano para que se callara y me fui cerrando
de un portazo la taquilla. ¿Porqué seguía tratándome como si
fuese una niña de dos años? Siempre igual, él creía que le
necesitaba para todo. Desde la muerte de mi padre él se había hecho
cargo de todo, de mamá, de mi, de que no nos faltase de nada y
aunque lo quería a rabiar, a veces me entraban ganas de
estrangularlo pero..era mi hermano. Supongo que él tenía miedo de
que yo creciera y dejase de buscarlo cada vez que lo necesitase. Pero
él sabía que lo seguiría buscando cuando me entrase el miedo, que
seguiría acudiendo a él a la mínima. Estábamos muy unidos a pesar
de que la gente siempre cree que nos llevamos a matar, solo que nos
gusta buscarnos las cosquillas pero uno sin el otro no somos nada. En
ocasiones, yo también tenía miedo de perderlo como perdí a mi
padre, tenía miedo de que se cansara de todo y tirase la toalla.
Para su corta edad era muy maduro y estaba segura que la chica que
estuviese con Denis sería muy afortunada. Igual de afortunada que yo
al tenerlo de hermano.
__
-Cuando
mi hermana salga la llevas a mi casa y te piras- le dije.
-Denis
en ocasiones eres bastante paranoico, ¿qué quieres que haga sino?-
dijo Eric con una sonrisa traviesa.
-Te
conozco, sé lo que me digo.
-Vaya-
se hizo el ofendido- Tener amigos para esto- le dí un golpe en el
hombro.
-Sabes
a lo que me refiero- le miré- No es la primera vez que la miras con
ganas de comértela.
-Es
que está buena- admitió. Le señalé y le miré cabreado.
-Como
me entere de que le pones una mano encima el que te pondrá la mano
encima a ti seré yo.
-Eres
demasiado protector, ¿no crees que alguna vez vas a tener que
dejarla volar del nido?
-Por
encima de mi- respondí.
-Lo
que tú digas- me miró- Si quieres dejo que se vaya andando.
-Te
las verás conmigo como lo permitas.
-Que
es broma, gilipollas- se rió- ¿Y donde se supone que vas para no
poder llevarla tu?
-De
aquí poco es su cumpleaños- dije- Voy a comprarle el regalo.
-Que
bonito- se burló.
-A
veces me entran ganas de partirte la cara- dije.
-Ya,
pero aun así me aprecias.
-No lo
dudes, no dejo a mi hermana en manos de cualquiera.
__
Salí
por la puerta del instituto y estaba lloviendo a mares. Quizás mi
plan de irme andando no iba a salir del todo bien. Miré a cada lado
buscando a Eric, iba a decirle que no hacía falta que me llevase y
que por favor no se lo dijera a mi hermano, éste me mataría. La
gente se acumulaba en la entrada del instituto esperando a que les
vinieran a buscar, yo mientras disfrutaba de la lluvia, me encantaba
ver como caía cada gota, me encantaba el sonido de la gente pisando
los charcos, me encantaba cerrar los ojos y notar como gota a gota
iba cayendo en mi rostro.
-Eh-
me giré- No te encontraba- sonrío.
-Eric-
dije- No hace falta que me lleves- sonreí-Puedo ir andando.
-¿Y
que tu hermano me mate?- negó con la cabeza- Paso.
-No
tiene porqué enterarse- le miré.
-Siempre
se entera- me señalo con el pulgar hacía detrás- Va.
-Eric,
que no.- le dije y me cogió de la mano.
-No
dejes de correr- me dijo y estiro de nuestro agarre mientras le
seguía, el coche estaba en el aparcamiento del instituto y al llegar
tuvo que soltarme la mano para así poder subir al coche. Yo me quedé
al lado del copiloto quieta, observando a mi alrededor y Eric al
darse cuenta de ello salió un poco del coche y me llamó.
-Luna-
le miré- Sube, ¿a qué esperas?
Pero
es que yo estaba demasiado concentrada en descubrir que era lo que
había sentido al notar como sus dedos entrelazaban con los míos,
era una sensación de paz, como si alguien me hubiese dicho que todo
iba a ir bien, me sentía pequeña y asustada ante algo que nunca
había sentido.
Le
miré y finalmente subí al coche.
-¿A
qué estabas esperando?- sonrió-¿A coger el resfriado del siglo o
qué?
-No
sé- me giré a mirarlo.
-¿Estás
bien?- preguntó y temblé del frío. Cogió mi mentón con una de
sus manos para que así le mirase- Estás helada- dejó de tener
contacto con mi barbilla y se quitó su sudadera- Quítate esa
chaqueta y ponte ésta- me la pasó y le miré seria- Va, Luna.
Le
hice caso y me quité la mía. Al ponerme la suya el olor de su
colonia entró en mis fosas nasales e ignoré ese tonto mareo. Olía
demasiado bien. Quizás era yo o mi imaginación pero el ambiente en
el coche estaba demasiado cargado, a veces le pillaba mirándome de
reojo o él me pillaba a mi y ambos agachábamos la cabeza unos
segundos. Quise ignorar eso que había sentido cuando me había
tocado de la misma forma que quería que el rojo de mis mejillas desapareciera.
Abrí
la maleta para guardar mi chaqueta y saqué un libro para ver si la
lluvia lo había destrozado. Me miró.
-¿Qué
lees?- me preguntó.
-A mi
escritor favorito- le sonreí- Albert Espinosa.
-Me
suena- dijo.
-Es
normal que te suene- respondí- Solo me falta uno de sus libros y mi
hermano no quiere comprármelo.
-¿Cuál?-
preguntó con interés. Le miré pero apartó la mirada como si no
fuese capaz de aguantar mirándome- Lo digo por si puedo intentar
convencerle.
-El
mundo amarillo- le sonreí- Así se llama.
-Se lo
diré- me guiñó el ojo y me giré para mirar por la ventana para
que no se diera cuenta que el color de mis mejillas aumentaba.
¿Porqué coño me afectaba tanto cada gesto que hacía? ¿porqué?
Quería saberlo.
Me
aparté el pelo de la cara ya que al estar mojado me molestaba, el
frío ya se me había pasado gracias a su sudadera, me fijé en el camino y calculé que como mucho solo quedaban unos cinco minutos para llegar a casa. Le miré
de nuevo al notar que mis mejillas ya habían adoptado un color
normal.
-Siento
que mi hermano te haya obligado a que me lleves a casa.
-No me
ha obligado- me dijo- Yo me ofrecí.
-Ah-
no sabía qué decir.
-A él
no le gustaba mucho la idea, ya sabes como es.
-Es
peor que un grano en el culo, hablando mal- dije y se río a
carcajadas.
-En
eso te doy toda la razón pero no se lo digas que me mata- ésta vez
me reí yo- Será nuestro pequeño secreto.
-¿Que
no le diga qué?- le miré fingiendo que no sabía de lo que
estábamos hablando y se rió. Aparté la mirada y me fijé que ya
habíamos llegado. Se me escapó un suspiro y extrañamente no quería
bajarme del coche, no sabía porqué. Le miré de nuevo y hice el
intento de quitarme su sudadera pero me tocó una mano para
impedírmelo.
-No
hace falta- me sonrió- Ya me la darás cuando venga algún día a tu
casa.
-¿Y
si no vienes?- le pregunté.
-Vendré,
tengo que asegurarme que el secreto sigue siendo eso, un secreto.
-Que
poca confianza tienes en mi- le dije- Ahora por chulito me la quedo-
dije señalando la sudadera y se rió.
-Te
queda mejor que a mi- sonrió- Así que no me importa- le miré y inconscientemente me mordí el labio.
-Será
mejor que vaya entrando- señalé hacia fuera.
-Sí-
me miró y antes de que pudiera decir nada salió del coche aun
estando lloviendo y me abrió la puerta del copiloto.
-No
tenías porqué salir- le sonreí mientras notaba como me seguía
mojando por la lluvia, no me importaba en esos momentos.
-No
importa- me dijo.
-Gracias
por traerme- le dije mientras me colgaba la maleta en la espalda y me
dirigía hacia casa.
No sé
porqué tenía la tonta necesidad de girarme hacia él para verle una
última vez aun sabiendo que mañana lo volvería a ver. Escuché que
me llamaba y me giré intentando no sonreír.
-Luna-
gritó y le miré- Ha sido un placer conocerte- sonrío.
-Lo
mismo te digo- volvió a guiñarme el ojo y se subió corriendo al
coche, se esperó a que entrara para arrancar el coche e irse.
Y ahí
empezó todo, las primeras palabras, las primeras miradas, esas
sonrisas tontas que nos salían sin saber porqué. Lo más jodido es
que aun guardo esa sudadera como si fuese el tesoro más preciado que
tengo. Pero ya no tiene su olor, se ha ido de la misma forma que él
ya no está.
A
veces desearía volver atrás y volver a ese maldito coche donde las
cosas parecían fáciles. Siempre había amado la lluvia pero la
empecé a amar más cuando le conocí porque cada vez que llovía me
acordaba de él.
Y hoy,
después de tantos meses parece que aquí llueve, fuera no lo sé.'
Mi capítulo favorito sin dudas.
ResponElimina'No sé porqué tenía la tonta necesidad de girarme hacia él para verle una última vez aun sabiendo que mañana lo volvería a ver. Escuché que me llamaba y me giré intentando no sonreír.
-Luna- gritó y le miré- Ha sido un placer conocerte- sonrío.' Ese momento me recordó a una canción de Taylor, se llama Enchanted, deberías escucharla<3.
me suena la canción, la escucharé cielo.
ResponEliminaMuchas gracias por leerlo<3
He llegado hasta aquí, y ya es mi capítulo favorito. Esto se pone interesante. Un besooo!!!:)
ResponEliminaL'autor ha eliminat aquest comentari.
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