tengo la manía de empezar a contar una historia por el final y acabar con el principio; prefiero empezar por lo malo y acabar por todo lo bueno, el primer beso, las primeras miradas, el primer 'hola'. Ese que lo cambia todo en ocasiones, y eso pasó. A veces aparece alguien que en tan solo un segundo sabes que va a dejar una marca en la existencia de por vida. Estás pensando en ese alguien, ¿verdad? Hacerlo no es malo al menos no lo es si al hacerlo no duele.

dimarts, 20 de maig del 2014

Solo dejaré encontrarme si me busca él.

XII


'Recuerdo que a partir de ese momento las cosas cambiaron y nunca volvieron a ser las mismas, sabía que al admitir que estaba enamorada me arriesgaba a perderlo todo pero ¿nunca habéis tenido esa necesidad de admitir delante de todo el mundo lo mucho que quieres a alguien? Me dolía seguir escondiendo lo que sentía, me dolía tener que vigilar que Denis me viese besándome con Eric, no estábamos haciendo nada malo, simplemente nos queríamos; así como ya no se quiere nadie..como dos tontos enamorados.

Sé que seguiré recordando la cara que puso Denis al saber que estaba enamorada de Eric e incluso recuerdo todos y cada uno de los consejos que me dio diciendo que me alejara de él si quería ser feliz pero, para ese entonces solo creía que la felicidad estaba al lado de él, colgada de sus labios o perdida entre sus brazos...que equivocada estaba y lo que me arrepiento de no haberle hecho caso. No hay nada que me haya dolido más que el 'te lo dije' de mi hermano, el 'te equivocaste' o el 'no era para ti y lo peor de todo es que lo sabías'. Claro que lo sabía pero no quería darme cuenta, sabía que si le perdía la que estaría perdida el resto de su vida sería yo. Que, chicos, había empezado a necesitarle tanto, a necesitarle de esa manera que sabes que no es buena, a buscarle, a mirarle, a besarle cada segundo de mi día a día para aprovechar cuando se fuera porque al irse ya me dedicaría a llorarle y a echarle en falta así como estoy haciendo ahora. Es duro no tenerle, es duro mirar hacia al lado y ver que estás sola, que no estará él para sonreírte al otro lado de la cama o que no le verás sacándote de quicio al otro lado de la mesa. O simplemente que no estará para recordarte lo mucho que te quiere..

Tendríais que verme..mi día a día es levantarme deseando tenerlo justo al otro lado de la cama, esa en la que tantas veces nos perdimos, esa que tenía las mejores vistas de toda la ciudad, esa que escondía secretos que solo ambos sabíamos. Y al girarme y ver que no está sé que es otro día de mierda que tengo que tachar del calendario..ese calendario en el que solo pasan los días por pasar porque es lo que hay, lo que toca. No quiero adelantar acontecimientos, volveremos al punto de la historia donde nos quedamos..

Admití delante de Denis que estaba enamorada y las cosas cambiaron al despertar. Sabía que era muy raro no recibir un mensaje de buenos días de Eric, que hasta ahora no había fallado ninguna mañana. Quise no darle importancia pero sabía que algo iba mal, tenía la sensación de que había metido la pata hasta el fondo porque le había prometido que no contaría nada, que me callaría la boca y que aguantaría por él y simplemente no pude. Decidí llamarle por teléfono ya que había días en los que me apetecía escuchar su voz de buena mañana, recién levantado y..no me lo cogió. ¿Alguna vez se os ha formado un nudo en la garganta que no acaba de deshacerse? ¿un nudo de esos que tarda segundos en formarse y toda una vida para pirarse? ¿sabéis de lo que os hablo? Me picaban los ojos y eso no era buena señal porque empezaba por ahí y acababa llorando como una tonta. Quise creer que todo iba bien, que solo era casualidad, que no sería nada pero me equivoqué.

Al llegar a clase no me miraba, me esquivaba la mirada, ni siquiera me buscaba para comprovar que las cosas estaban bien. No me buscaba para besarme a escondidas ni tampoco intentaba rozarme al echar de menos el contacto de mi piel. ¿Habéis notado nunca la sensación de que estáis perdiendo a alguien sin la necesidad de que esa persona te diga que se está marchando? ¿habéis notado como algo se os va de las manos cuando hace un par de horas lo tenías entre ellas?

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Luna no paraba de buscarme con la mirada y yo aunque no lo demostrase me hundía al ver su rostro lleno de miedo e incertidumbre. Tenía la mirada perdida y yo estaba intentando no acercarme a ella y estrecharla entre mis brazos, no después de haber roto la promesa de no decir nada. No después de haber tenido la bronca que tuve por parte de su hermano. Nunca pensé que sería tan grave el enamorarse de alguien pero cuando ayer por la noche vino a buscarme a mi casa no parecía lo mismo.

"Me pareció raro que alguien picase al timbre a altas horas de la madrugada, tenía que ser urgente. Me levanté muy a mi pesar y bajé a la planta de abajo para abrir la puerta. Me sorprendí al ver a Denis. 

-¿Puedo pasar?- preguntó muy serio- Porque te juro que me está costando aguantar las ganas de pegarte una hostia.

-¿De qué vas?- pregunté sin entender.

-No- negó con la cabeza y entró él solo en casa-¿De qué coño vas tu teniendo algo con mi hermana?

-¿Cómo?- pregunté nervioso-No sé de qué me hablas.

-No te hagas el gilipollas- me miró serio- Me lo ha dicho ella.

-¿Qué?- pregunté, no podía ser, ella no podía haberle dicho nada.

-Me lo esperaba de cualquiera, tío, pero ¿de ti?

-¿Qué pasa?- le dije dándole un leve empujón- Me consideras tu mejor amigo pero no estoy hecho para estar con tu hermana ¿o qué?

-Sí, joder- admitió cabreado- Porque sé como eres con las tías, sé lo que haces con ellas; las usas y luego pasas y no quiero ser el tonto que tenga que estar consolando a mi hermana porque un gilipollas como tú juega con ella- dijo- Porque ahora la usarás para lo que te venga en gana, pasarás de ella pero luego volverás a llamarla cuando necesites un hombro en el que llorar- dijo al borde de la rabia- Eres así, tío, no quiero eso para ella.

-La quiero- admití.

-Eso dijiste con todas las anteriores, joder.

-Ésta vez es diferente.

-Siempre dices que es diferente y no lo es, a la mínima que tengas la oportunidad te vas a ir con otra.

-¿Y si eso pasa qué?- dije cabreado- Dime.

-Te partiré la cara- me dio un empujón.

-Denis será mejor que te vayas si no quieres que esto se ponga peor.

-El que va a acabar peor vas a ser tú- me señaló- Atrévete a acercarte a ella y verás.

-¿Qué vas a hacerme?- le dije- ¿Vas a impedir que me la tire o qué?- reí- Tus ganas, chaval- intentó pegarme pero le cogí el brazo- Inténtalo que verás quién acaba peor, va, atrévete- le solté el puño y me miró mal. Se dio la vuelta y cerró la puerta de un portazo."

En ese momento no sabía si estar feliz por no tener que esconderme más o si estar triste y sentirme perdido al saber que había perdido un amigo y al saber que Luna me había fallado como me prometió que no haría. Ya me habían dicho que las promesas no se cumplían pero siempre tienes la mínima esperanza de que ésta vez será diferente, que ésta vez cumplirá lo que te ha dicho pero eso nunca suele pasar. No solo te fallan sino que te rompen y te dejan roto para el resto de tu vida y quién sabe si aparecerá alguien que te arregle.

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Le cogí del brazo en medio del pasillo y le obligé a seguirme, al principio se resistió pero al final se dio cuenta de que no ganaba nada llevándome la contraria. Al detenerme me giré y le miré. Sentía que iba a llorar, que esto no iba a acabar bien..solo tenía ganas de llegar a casa y encerrarme en la habitación.

-¿Por qué me esquivas?- le pregunté a Eric.

-¿Por qué has roto la promesa que me hiciste?

-Lo siento-le dije

-Eso no arregla nada, Luna- me dijo dejándome de mirar- Eso no arregla el hecho de que he discutido con tu hermano, de que lo he perdido- le temblaba la voz- Que aunque tu hermano sea un gilipollas en ocasiones; él ha hecho por mi lo que pocos han hecho, joder, y tú has tenido que joderlo todo.

-Te he dicho que lo siento, ¿vale?

-Pídele lo siento a un vaso roto a ver si se arregla- intentó irse pero le volví a coger del brazo.

-Eric, por favor.

-Por favor, ¿qué?

-No quiero perderte.

-Ya lo has hecho- se soltó de mi agarre y se fue.'


Le perdí y no solo a él, a día de hoy yo sigo perdida y no hay nadie que me encuentre aunque a decir verdad solo dejaría encontrarme si me busca él y parece que no va a volver.



dilluns, 5 de maig del 2014

Le prometí estar bien y aún no lo he cumplido.

XI


'Nadie en su sano juicio entendería lo mucho que llegaba a necesitarle. Cada mirada a escondidas era una caricia que deseaba darle, y no podía, joder. Lo sentía tan lejos y a la vez tan cerca. Nadie sabía lo mucho que había llegado a llorar por sentir que no lo tenía aún teniéndole. Y juré y perjuré no volver a llorar pero venía él y hundía mis planes con esa sonrisa que hacía que perdieras hasta la razón de tu mísera existencia.
¿Sabéis qué? Yo soñaba con él día tras día. Que, chicos, mi insomnio llevaba su nombre, apellidos y ese color café de sus ojos que me impedía conciliar el sueño. Y..ha pasado el tiempo y todo sigue igual, supongo que la única diferencia es que ya no le tengo. Sabía que le acabaría perdiendo. Sabía que nadie como él podía desperdiciar su vida con alguien como yo. Era demasiado bonito para ser verdad, y si lo era no podía durar para siempre. Que estamos hablando de mi vida y el siempre nunca me ha durado más que un par de cigarrillos.
Yo sólo quería tenerle a todas horas; a las seis de la mañana besándome para darme los buenos días, a las tres y media de la tarde agarrada de su mano por el parque o a las diez y treinta y siete de la noche haciendo el amor, en la cama o quizás en el sofá.

Recuerdo que la gente nunca entendía el por qué de ese miedo a perderle y, a mi solo me hacía falta ponerme delante del espejo para darles mil y un motivos por los que Eric no debería estar conmigo y, inexplicablemente él me había dicho que me quería. No podía quitarme esas dos palabras de la cabeza; que me quería, joder. No sabéis lo bonito que es que te lo digan pero a la larga supongo que me di cuenta de que todo era una puñetera mentira.
Para ese entonces solo era una estúpida niña creyendo que, el príncipe azul del que tanto me había hablado mi madre, llegaría. Ahora me arrepiento de pensar que él era el indicado cuando en realidad era el equivocado.

Cuanto daño hace el amor o, él.

__

Le había dicho que le quería, no había mentido. Esa era la única explicación lógica que encontraba al nerviosismo que me entraba cuando la veía o, ese sudor de manos, esa sonrisa de subnormal que solo una persona en toda mi vida había conseguido sacar, o esas ganas de besarle constantes o quizás tiene que ver con ese hormigueo que siento al verla, ¿esas serán las mariposas de las que tanto habla la gente? Esas cosquillitas constantes que noto en la piel después de cada beso, o al morderme el labio para aguantar las ganas de perderme en cada centímetro de su ser.
No eran normales esas ganas de besarla y hacerle saber al mundo que era mía. Tan mía como yo suyo. Aún recuerdo cuando me dijo eso, nunca había sentido la necesidad de pertenecer a alguien hasta que la conocí.

-¿Qué haces que me besas tanto?- me reí- Al fin me vas a dejar marca.

-Eso es lo que quiero- dijo separándose de mi cuello-Que por aquí hay mucha loba suelta-dijo rodeándome el cuello. Estaba sentada a horcajadas.

-¿Y?

-Que tienen que saber que eres mío.

-¿Tuyo?- reí- ¿Y si no quiero?

-Ah-río e intentó levantarse pero no la dejé-Entonces no te importara que me bese con..-le puse uno de mis dedos encima de sus labios. Se calló.

-No querrás que haya una pelea, ¿no?- negó riendo-Soy tuyo, enana.

-Y yo soy tan tuya como tú mío.

-¿Hasta cuando?- me puse serio.

-Hasta que no quieras que la que te deje marca en el cuello sea yo.

-Cariño, tu hace tiempo que dejaste marca sin necesidad de besarme.

-¿Y eso es bueno?

-No lo sé- la abracé a mi- Pero dicen que lo que deja huella no se olvida- le susurré en la oreja-Pero ya me va bien porque yo no quiero olvidarte.

-¿Ah no?- negé.

-Tampoco podría olvidarte.

Y no solo la olvidó sino que también la rompió.

__

Sonreír a la nada pensando en una tía era un síntoma clarísimo de que iba a pillarme por ella. No podía acabar así, joder, que empiezas enamorándote y te acaba doliendo como nunca antes nada te ha dolido.
Tenía el móvil en la mano, no podía dejar las manos quietas..estaba nervioso. No podía gustarme Lucía, ¿como? Eso era imposible..¿o no? Miré a Luna que se reía a mi lado.

-¿Qué es lo que te pasa?-preguntó.

-No te interesa.

-¿Sabes lo que pienso Denis?

-No pero estoy seguro de que me lo dirás.

-Pienso que estás enamorado de Lucía pero que no quieres admitirlo porque a ti esas cosas no te van. Crees que te volverás más débil y estúpido y no quieres eso. No quieres darle a ninguna tía la oportunidad de estar contigo porque no quieres pasarlo mal pero Denis, nunca te has enamorado y no has vivido las cosas buenas del amor- me sonrió- El amor puede arrasar con todo pero también puede llenarte- parecía que le temblaba la voz- Quizás no es bueno depender tanto de alguien pero vale la pena arriesgarse por lo que vale la pena tener- se levantó de mi lado-No pongas la barrera de la edad como una excusa para no arriesgarte.

-¿Y por qué crees que tengo razón? ¿por qué crees que me siento así?- pregunté nervioso. Luna nunca dejaría de sorprenderme.

-Sé que tengo razón porque te brillan los ojos al mirarla- apartó unos segundos la mirada-Y porque yo también me siento así.

-¿Así como?

-Frágil por estar enamorada y con miedo al no saber que hacer.

-¿Enamorada? ¿de quién?- la miré fijamente. Sabía que no me lo diría.

-Quizás te esté fallando pero no puedo decirle que no al amor- le temblaba la voz como si fuese a llorar.

-Eh- me acerqué a ella- Luna no digas eso, sea quien sea voy a seguir aquí.


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-¿Aunque esa persona sea Eric?

-¿Qué?-me miró con los ojos bien abiertos.

-No quiero que me digas que me hará daño ni que en un futuro me dirás 'te lo dije', no quiero. Déjame que me equivoque yo sola.

-Luna, él no- negó con la cabeza-¿No te das cuenta de que no estás hecha para él?

-No-negé- Aquí el problema soy yo. La que no está hecha para él soy yo. Denis..¿sabes lo que es no sentirse suficiente para nadie y que llegue él y te cambie el mundo?- sentía como el nudo de la garganta se deshacía-¿Sabes lo que es despertarse y sentir que no vales nada?

-Luna..

-Él me ha hecho sentir que valgo un poco más la pena así que no me digas que él no es para mi.

-Te hará daño.

-Me merezco ser feliz- susurré.

-¿Estarás bien?- susurró-¿Lo prometes?

-Lo estaré- le miré- Lo prometo.'


Pero ya sabéis como está el mundo con las promesas y..

..esa es una de las promesas que a día de hoy aún no la he cumplido.